Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Hay amores que fueron como el viento.
Trayendo esperanzas, nuevos aromas
y una promesa de amor, cual palomas,
libres de amar. . . se atan al sentimiento.
Hay amores que fueron. . . Lluvia fresca,
manantial cristalino de ilusiones
inundando de fe dos corazones
con la fuerza de una ola gigantesca.
Hay amores que fueron. . . Sol radiante
en la plenitud de un invierno cruel
derritiendo con caricias la piel
permitiendo al amor salir triunfante.
Hay amores que fueron impetuosos
y mortales como mar desbocado,
arrasando con furia el gris pasado
de horas perdidas y sueños borrosos.
Hay amores que fueron lo vedado,
un edén de pasiones incestuosas
cual abejas polinizando rosas
en un vergel nuevo, recién plantado. . .
Hay amores que fueron como el nuestro:
Puro. . . Nacido para ser eterno,
eternizado en el roce más tierno
de tu dulce boca que obró el secuestro
del desquiciado y necio corazón
que dormita en la nostalgia inconclusa
del verso que inspiró la ausente musa
llevando consigo, olvido y razón.
Somos la historia de dos que vivieron
un instante de pasión prohibida,
brindando el cuerpo, brindando la vida
siendo los amantes que jamás fueron. . .
(Enero 16, 2015)
Trayendo esperanzas, nuevos aromas
y una promesa de amor, cual palomas,
libres de amar. . . se atan al sentimiento.
Hay amores que fueron. . . Lluvia fresca,
manantial cristalino de ilusiones
inundando de fe dos corazones
con la fuerza de una ola gigantesca.
Hay amores que fueron. . . Sol radiante
en la plenitud de un invierno cruel
derritiendo con caricias la piel
permitiendo al amor salir triunfante.
Hay amores que fueron impetuosos
y mortales como mar desbocado,
arrasando con furia el gris pasado
de horas perdidas y sueños borrosos.
Hay amores que fueron lo vedado,
un edén de pasiones incestuosas
cual abejas polinizando rosas
en un vergel nuevo, recién plantado. . .
Hay amores que fueron como el nuestro:
Puro. . . Nacido para ser eterno,
eternizado en el roce más tierno
de tu dulce boca que obró el secuestro
del desquiciado y necio corazón
que dormita en la nostalgia inconclusa
del verso que inspiró la ausente musa
llevando consigo, olvido y razón.
Somos la historia de dos que vivieron
un instante de pasión prohibida,
brindando el cuerpo, brindando la vida
siendo los amantes que jamás fueron. . .
(Enero 16, 2015)