Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
HAY UN CORAZÓN
Hay un corazón vagabundo,
no tiene dueño, no tiene nido;
es como ave solitaria,
que vuela por esta tierra,
en busca de nuevos sueños,
de nuevos palpitos, de nuevos suspiros.
Un corazón errante,
libre como un ave, que vuela y vuela
y busca donde hacer su nido en primavera,
Oh es sólo un corazón vagabundo,
que sueña y sueña con noches de estrellas.
Hay un corazón vagabundo en esta tierra,
soleada en primavera
y en las noches templadas sueña y sueña
Hay un corazón vagando solitario en esta tierra;
es como un ave, que vuela vuela y vuela,
en busca de un nido,
donde pueda plegar sus alas,
no por una noche,
por todas sus noches
Un corazón libre,
que ya no quiere ser tan libre
que ya no quiere seguir vagando,
no quiere seguir soñando,
sólo quiere palpitar amando
por siempre amando, amando
Hay un corazón vagabundo,
no tiene dueño, no tiene nido;
es como ave solitaria,
que vuela por esta tierra,
en busca de nuevos sueños,
de nuevos palpitos, de nuevos suspiros.
Un corazón errante,
libre como un ave, que vuela y vuela
y busca donde hacer su nido en primavera,
Oh es sólo un corazón vagabundo,
que sueña y sueña con noches de estrellas.
Hay un corazón vagabundo en esta tierra,
soleada en primavera
y en las noches templadas sueña y sueña
Hay un corazón vagando solitario en esta tierra;
es como un ave, que vuela vuela y vuela,
en busca de un nido,
donde pueda plegar sus alas,
no por una noche,
por todas sus noches
Un corazón libre,
que ya no quiere ser tan libre
que ya no quiere seguir vagando,
no quiere seguir soñando,
sólo quiere palpitar amando
por siempre amando, amando