Hay un mundo donde la oscuridad no tiene cabida,
donde la tristeza se convierte en fútil mentira
y la risa se atesora tal cual fruto de frondosa viña;
los sueños dejan de serlo para ser realidad vívida.
y el frio se ausenta dando paso al cándido abrazo de morfeo,
aquel resguardado por ángeles de dorados cabellos.
Hay un mundo en el que todos son dueños,
donde ninfas danzan festejando el sueño,
en el que lo imposible es posible
y con solo abrir el pensamiento rompe su sello;
es un mundo de paz y alegría,
de letras saltarinas acompasadas con dulces melodías.
Hay un mundo de abundancia y belleza,
Las flores de azúcar emanan exquisito aroma
y los frutos pululan y sacian el hambre;
donde la pena de las almas errantes es ajena
y las lágrimas se convierten en gotitas de perla
que son usadas para adornar guirnaldas, diademas y coronas.
Hay un mundo que cambia cada día,
de múltiples colores rebosantes de alegría,
es el mundo donde mi alma vive absorta;
es mi imaginación libre como golondrina
que viaja como mi mente ávida y deseosa
esperanzada rutilante y alboroza
en el que soy a todo momento cualquier cosa,
donde el alma abierta y esperanzada reposa
y haya todo cuanto satisface;
este mundo se expande con sólo abrir mis ojos y mente
sólo para hacer posible hasta la locura más hermosa.
donde la tristeza se convierte en fútil mentira
y la risa se atesora tal cual fruto de frondosa viña;
los sueños dejan de serlo para ser realidad vívida.
y el frio se ausenta dando paso al cándido abrazo de morfeo,
aquel resguardado por ángeles de dorados cabellos.
Hay un mundo en el que todos son dueños,
donde ninfas danzan festejando el sueño,
en el que lo imposible es posible
y con solo abrir el pensamiento rompe su sello;
es un mundo de paz y alegría,
de letras saltarinas acompasadas con dulces melodías.
Hay un mundo de abundancia y belleza,
Las flores de azúcar emanan exquisito aroma
y los frutos pululan y sacian el hambre;
donde la pena de las almas errantes es ajena
y las lágrimas se convierten en gotitas de perla
que son usadas para adornar guirnaldas, diademas y coronas.
Hay un mundo que cambia cada día,
de múltiples colores rebosantes de alegría,
es el mundo donde mi alma vive absorta;
es mi imaginación libre como golondrina
que viaja como mi mente ávida y deseosa
esperanzada rutilante y alboroza
en el que soy a todo momento cualquier cosa,
donde el alma abierta y esperanzada reposa
y haya todo cuanto satisface;
este mundo se expande con sólo abrir mis ojos y mente
sólo para hacer posible hasta la locura más hermosa.
Sibelius
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