Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
Hay un murmullo leve
de palomas
que rasgan tu mirada
en un vuelo incesante,
bañándose
en la luz de tus ojos.
Contemplan el secreto
de tus noches,
el primigenio albor
de tus pupilas, donde
el sol impuso su nacimiento.
Atrevidas, se acercan,
revolotean
con sus blancas alas
en tus bellos ojos,
para luego descender
en giro vertiginoso
hacia el caudal de tu alma.
Y allí, ebrias de transparencia,
contemplan
el secreto que te inunda,
y en un vuelo
ascendente se acercan
a mi oído para decírmelo.
de palomas
que rasgan tu mirada
en un vuelo incesante,
bañándose
en la luz de tus ojos.
Contemplan el secreto
de tus noches,
el primigenio albor
de tus pupilas, donde
el sol impuso su nacimiento.
Atrevidas, se acercan,
revolotean
con sus blancas alas
en tus bellos ojos,
para luego descender
en giro vertiginoso
hacia el caudal de tu alma.
Y allí, ebrias de transparencia,
contemplan
el secreto que te inunda,
y en un vuelo
ascendente se acercan
a mi oído para decírmelo.