Ramón Fausto Rojas Gil
Poeta recién llegado
Hay un poema que trata de mi
y conserva la soledad que sufrí,
tantos miedos porque ella no estaba
y casi a diario la imaginaba,
ella nunca supo lo que sentí.
Escapo en una noche de mayo,
me dejo la herida de un engaño
y sin embargo no se cuanto la amaba
porque a pesar de eso la esperaba
como si fuera regresar a mi.
Un día perdí la paciencia
con más estragos en la conciencia,
la soledad en mi reflejada
a hora un poco más aumentada
que terminaron mis deseos de vivir.
Salí un día por la mañana
con más miedos que ganas
y por la calle encontré un libro tirado
de un autor recomendado
que me llamo tanto la atención.
Hay un poema que trata de mi,
con la misma soledad que sufrí
y aunque nadie lo crea,
fue ese poema que me dio la idea
para luchar por vivir.
y conserva la soledad que sufrí,
tantos miedos porque ella no estaba
y casi a diario la imaginaba,
ella nunca supo lo que sentí.
Escapo en una noche de mayo,
me dejo la herida de un engaño
y sin embargo no se cuanto la amaba
porque a pesar de eso la esperaba
como si fuera regresar a mi.
Un día perdí la paciencia
con más estragos en la conciencia,
la soledad en mi reflejada
a hora un poco más aumentada
que terminaron mis deseos de vivir.
Salí un día por la mañana
con más miedos que ganas
y por la calle encontré un libro tirado
de un autor recomendado
que me llamo tanto la atención.
Hay un poema que trata de mi,
con la misma soledad que sufrí
y aunque nadie lo crea,
fue ese poema que me dio la idea
para luchar por vivir.
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