Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No sé dónde andará la luz sentida,
el fuego sideral, el inherente,
las ganas de ascender por la pendiente
prendiéndome en la flama de la Vida.
No sé dónde andará la luz bruñida,
la llama de hermosura refulgente,
la lumbre amanecida, la simiente,
la senda de la lámpara encendida
No vino ayer ni vino esta mañana
y anoche me hice polvo fallecido
buscando su fulgor en mi ventana.
No sé dónde andará, vivo perdido,
errante en una estúpida desgana:
sin luces hoy no luce mi latido.
el fuego sideral, el inherente,
las ganas de ascender por la pendiente
prendiéndome en la flama de la Vida.
No sé dónde andará la luz bruñida,
la llama de hermosura refulgente,
la lumbre amanecida, la simiente,
la senda de la lámpara encendida
No vino ayer ni vino esta mañana
y anoche me hice polvo fallecido
buscando su fulgor en mi ventana.
No sé dónde andará, vivo perdido,
errante en una estúpida desgana:
sin luces hoy no luce mi latido.