Sandra_Milan
Poeta recién llegado
Hay vidas en oferta,
hay vidas dos por uno,
hay vidas que se regalan, que se roban,
hay vidas que no valen nada.
Existen las vidas caducadas,
las vidas más baratas,
las que nadie compra,
por las que nadie apuesta nada.
El precio de su vida lo han fijado
por su extracto bancario,
por su apellido,
lo han tasado a partir de
su lugar de nacimiento,
lo han decidido por
su capacidad de gasto.
Por eso hay vidas en oferta,
vidas devaluadas,
vidas a las que nadie le importan nada.
El precio de su vida
no se redondea al alza,
aunque sean capaces de llevar adelante
tres niños, un huerto y una casa,
el precio de su vida
no cotiza en bolsa
aunque sean capaces de caminar
treinta quilómetros para buscar agua.
Hay vidas que valen más muertas,
hay vidas a las que nadie se molesta
en tener en cuenta,
vidas de hombres sin esperanzas,
vidas de mujeres mutiladas,
vidas de niños a los que nunca
les crecerá la barba.
La economía más sucia de este mundo
reside en este mercado humano,
donde existen vidas de marca,
vidas de lujo,
donde se encuentran
vidas de rebajas, vidas a granel,
vidas gratuitas
porque no valen nada.
hay vidas dos por uno,
hay vidas que se regalan, que se roban,
hay vidas que no valen nada.
Existen las vidas caducadas,
las vidas más baratas,
las que nadie compra,
por las que nadie apuesta nada.
El precio de su vida lo han fijado
por su extracto bancario,
por su apellido,
lo han tasado a partir de
su lugar de nacimiento,
lo han decidido por
su capacidad de gasto.
Por eso hay vidas en oferta,
vidas devaluadas,
vidas a las que nadie le importan nada.
El precio de su vida
no se redondea al alza,
aunque sean capaces de llevar adelante
tres niños, un huerto y una casa,
el precio de su vida
no cotiza en bolsa
aunque sean capaces de caminar
treinta quilómetros para buscar agua.
Hay vidas que valen más muertas,
hay vidas a las que nadie se molesta
en tener en cuenta,
vidas de hombres sin esperanzas,
vidas de mujeres mutiladas,
vidas de niños a los que nunca
les crecerá la barba.
La economía más sucia de este mundo
reside en este mercado humano,
donde existen vidas de marca,
vidas de lujo,
donde se encuentran
vidas de rebajas, vidas a granel,
vidas gratuitas
porque no valen nada.