poesiacarnivora
Exp..
Hay una ciudad cada vez más parecida a la palabra Lucha.
Un día como un hacha, mejor como un incendio.
Una boca soltando sus sapos y culebras.
Unos frescos racimos y unos viejos refranes.
¡Ay! el tiempo que cava y socava,,, y se me acaba
sin pensar en las coplas de Manrique
ni en los griegos presocráticos.
Un siglo que parece como si fuera el último.
Mis ojos que contemplan la humedad y la mosca
lugares donde el hombre es, simplemente hombre.
¡Ay! que no hice nada para cambiar la vida.
Hay una puerta que no cerré del todo todavía,
un país que nada tiene que ver con Leibuscardo,
que me olvida a menudo de los otros.
Un camino sin sol, sin pájaros sin niños.
Y ¡ay! lo que se sabe, lo que todos sabemos,
lo prohibido decir, lo que no importa nada.
¡Ay! este poema informal como la vida
y que mucho le debe a un poema parecido
que Apolinare firmo hace ya tiempo.
esquina de Montevideo.
Un día como un hacha, mejor como un incendio.
Una boca soltando sus sapos y culebras.
Unos frescos racimos y unos viejos refranes.
¡Ay! el tiempo que cava y socava,,, y se me acaba
sin pensar en las coplas de Manrique
ni en los griegos presocráticos.
Un siglo que parece como si fuera el último.
Mis ojos que contemplan la humedad y la mosca
lugares donde el hombre es, simplemente hombre.
¡Ay! que no hice nada para cambiar la vida.
Hay una puerta que no cerré del todo todavía,
un país que nada tiene que ver con Leibuscardo,
que me olvida a menudo de los otros.
Un camino sin sol, sin pájaros sin niños.
Y ¡ay! lo que se sabe, lo que todos sabemos,
lo prohibido decir, lo que no importa nada.
¡Ay! este poema informal como la vida
y que mucho le debe a un poema parecido
que Apolinare firmo hace ya tiempo.
esquina de Montevideo.
::