isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
La mitad de un poema, escrito
con el pulso sorprendió, una o dos
letras, tres o cuatro consonantes,
de las dos zetas o de la lengua hispánica.
En el dedo llevo una cámara,
ambos ojos apuntados, los dos sentimientos
que proclaman, una amistad menos distinguida,
un animal que platica con otro.
Sin ángeles, medio dólar sería una venta,
otro una cara ajustada; como oro
yo veo la sombra del que me lleva,
al homicidio, al carácter devolutivo, como cráteres.
Soy una especie derivada,
oculta entre las orejas, hendida por el padre,
herida por la madre, mil estrofas
en una cabeza, rosa, rosa como el punto.
con el pulso sorprendió, una o dos
letras, tres o cuatro consonantes,
de las dos zetas o de la lengua hispánica.
En el dedo llevo una cámara,
ambos ojos apuntados, los dos sentimientos
que proclaman, una amistad menos distinguida,
un animal que platica con otro.
Sin ángeles, medio dólar sería una venta,
otro una cara ajustada; como oro
yo veo la sombra del que me lleva,
al homicidio, al carácter devolutivo, como cráteres.
Soy una especie derivada,
oculta entre las orejas, hendida por el padre,
herida por la madre, mil estrofas
en una cabeza, rosa, rosa como el punto.