Como suena mi nombre en tus pulmones
a punto de estallar la hegemonía
del agua sobre el tiempo,
no he convencido aún
al verso ni al océano
para que me dibuje tan exacto.
Es un malabarismo del aliento
lo que me denomina y me hace hombre,
la esclusa que permite navegar
de tu boca a tu sangre
una bandera en la que creo,
por la que mataría
y por la que mis tímpanos inauguran su tacto.
Dime, tan sólo dime,
hazme palabra.
a punto de estallar la hegemonía
del agua sobre el tiempo,
no he convencido aún
al verso ni al océano
para que me dibuje tan exacto.
Es un malabarismo del aliento
lo que me denomina y me hace hombre,
la esclusa que permite navegar
de tu boca a tu sangre
una bandera en la que creo,
por la que mataría
y por la que mis tímpanos inauguran su tacto.
Dime, tan sólo dime,
hazme palabra.