Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
He aquí mi alma sentada
Esperando quien sabe que cosa
Tal ves tus lindos ojos
O el dulce sabor de tu boca
He aquí mi corazón moribundo
Con hambre de ti y sed de tu mundo
Pensando en aventuras inimaginadas
En hermosos castillos en el aire
Fundados, tal vez en arena
O sobre pilotes de mar y marea
En esta noche solitaria de estrellas
Mis pensamientos hacia ti vuelan
Recordando aquella noche plateada
Entre caricias y besos
Y tu alma por mi abrazada
Añorando el repetir de esa noche
En algún hermoso nido de amor
O en alas de un ave encantada
Sediento de ti, mi alma en silencio queda
Vació sin ti, mi cuerpo desolado se entrega
Amarte?. Amarte tal vez en pecado
Amarte sin morir en tu ausencia
Amarte y vivir a tu lado
Amarte hoy, mañana y pasado
Preguntas si nos encontramos tarde
Tal vez demasiado temprano
Para vivir lo nuestro
En un mundo quizás apartado
Apartado completamente de otros
Y amarnos en silencio
En nuestro pequeño mundo inventado
Como llegamos a amarnos?
Si ni tú ni yo lo esperábamos.
Esperando quien sabe que cosa
Tal ves tus lindos ojos
O el dulce sabor de tu boca
He aquí mi corazón moribundo
Con hambre de ti y sed de tu mundo
Pensando en aventuras inimaginadas
En hermosos castillos en el aire
Fundados, tal vez en arena
O sobre pilotes de mar y marea
En esta noche solitaria de estrellas
Mis pensamientos hacia ti vuelan
Recordando aquella noche plateada
Entre caricias y besos
Y tu alma por mi abrazada
Añorando el repetir de esa noche
En algún hermoso nido de amor
O en alas de un ave encantada
Sediento de ti, mi alma en silencio queda
Vació sin ti, mi cuerpo desolado se entrega
Amarte?. Amarte tal vez en pecado
Amarte sin morir en tu ausencia
Amarte y vivir a tu lado
Amarte hoy, mañana y pasado
Preguntas si nos encontramos tarde
Tal vez demasiado temprano
Para vivir lo nuestro
En un mundo quizás apartado
Apartado completamente de otros
Y amarnos en silencio
En nuestro pequeño mundo inventado
Como llegamos a amarnos?
Si ni tú ni yo lo esperábamos.