David Balam DT
Poeta recién llegado
He descansado demasiado tiempo de ti,
que eh aprendido a recordarte hasta en los sueños,
he aprendido a preparar café en mis desvelos,
he tomado las pastillas del olvido por momentos repentinos,
sin caer hacia un cielo que no me quiera,
sin buscar la vida después de la muerte,
sin buscar a nadie y a todos por un momento,
un momento solo espero para romper mi descanso de ti.
Pues creo que ha sido demasiado tiempo de locura solitaria
que desquebraja mis huesos marchitos, carbonizados y recaídos.
Con dolosos temores conquisto la vida,
una vida perdida en tiempos lejanos,
donde se asoma la rutina y se mueren las debilidades,
donde se hunden en las cálidas arenas movedizas de tu desierto corazón,
donde aquel que habita la sed lo debilita,
donde tus labios son mis únicos dos suspiros,
suspiros que respiro entre tus brazos a orillas del sol,
sofocando el pasado y reviviendo el presente,
que en poco tiempo se convierte una vez más en pasado.
Que de un momento a otro el lago queda congelado
y mis labios quedan callados.
Tus sonrisas deslumbran y repiten un adiós continuo,
un adiós sin distracciones ni destino.
Por; David Balam DT
que eh aprendido a recordarte hasta en los sueños,
he aprendido a preparar café en mis desvelos,
he tomado las pastillas del olvido por momentos repentinos,
sin caer hacia un cielo que no me quiera,
sin buscar la vida después de la muerte,
sin buscar a nadie y a todos por un momento,
un momento solo espero para romper mi descanso de ti.
Pues creo que ha sido demasiado tiempo de locura solitaria
que desquebraja mis huesos marchitos, carbonizados y recaídos.
Con dolosos temores conquisto la vida,
una vida perdida en tiempos lejanos,
donde se asoma la rutina y se mueren las debilidades,
donde se hunden en las cálidas arenas movedizas de tu desierto corazón,
donde aquel que habita la sed lo debilita,
donde tus labios son mis únicos dos suspiros,
suspiros que respiro entre tus brazos a orillas del sol,
sofocando el pasado y reviviendo el presente,
que en poco tiempo se convierte una vez más en pasado.
Que de un momento a otro el lago queda congelado
y mis labios quedan callados.
Tus sonrisas deslumbran y repiten un adiós continuo,
un adiós sin distracciones ni destino.
Por; David Balam DT