Nelson Garay
Poeta recién llegado
He muerto en mí
y no hay nada que se pueda hacer
para resucitarme
pues el dolor es tan grande
que aún muerto me tortura.
He muerto en mí
y no hay razón lógica
para pedir disculpas
pues el daño es tan grande
que solo te pido
que caves mi tumba.
He muerto en mí
dando todo mi existir en vano
creyendo que mi querer era bueno
sin darme cuenta
que todo fue un engaño.
He muerto en mí
sin importar lo que ha pasado
solamente fui un juguete
esperando a ser despedazado.
He muerto en mí
Y el sufrimiento es intolerable
Pero que importa ser cambiado
Cuando te vuelves irreparable.
He muerto en mí
y ya no importa
el amor que siento,
porque al ser que siempre
había amado,
fue la que termino
enterrando mi cuerpo.
y no hay nada que se pueda hacer
para resucitarme
pues el dolor es tan grande
que aún muerto me tortura.
He muerto en mí
y no hay razón lógica
para pedir disculpas
pues el daño es tan grande
que solo te pido
que caves mi tumba.
He muerto en mí
dando todo mi existir en vano
creyendo que mi querer era bueno
sin darme cuenta
que todo fue un engaño.
He muerto en mí
sin importar lo que ha pasado
solamente fui un juguete
esperando a ser despedazado.
He muerto en mí
Y el sufrimiento es intolerable
Pero que importa ser cambiado
Cuando te vuelves irreparable.
He muerto en mí
y ya no importa
el amor que siento,
porque al ser que siempre
había amado,
fue la que termino
enterrando mi cuerpo.