Zíngara
Poeta recién llegado
[FONT="]He tatuado tu alma en mi piel
[FONT="]entre el húmedo silencio de la mía,
[FONT="]bajo un triste y gris atardecer
[FONT="]de un otoño cualquiera de mi vida.
[FONT="]
[FONT="]Hay un canto de vino en las tinajas
[FONT="]una hierba que crece en la rutina,
[FONT="]una pluma que en la mente desdibuja
[FONT="]una estrella, imaginaria y clandestina;
[FONT="]hay un ápice de duda que trabaja
[FONT="]un beso olvidado en una esquina,
[FONT="]una mágica pócima que embruja
[FONT="]y un otoño, que de nubes me salpica.
[FONT="]
[FONT="]Hay oídos que huyen del silencio
[FONT="]labios esperando un dulce beso,
[FONT="]ojos que mueren de cansancio
[FONT="]brazos que se sienten presos ;
[FONT="]hay almas que devoran el incienso
[FONT="]con reflejos que amargan muy despacio,
[FONT="]y corazones, clavados y confesos
[FONT="]que eternizan por entero al universo.
[FONT="]
[FONT="]Y sigo con mi piel tatuada
[FONT="]bajo el mismo silencio que antaño me embargaba,
[FONT="]esperando a tu alma envejecida
[FONT="]esperando a tu cuerpo
de por vida.
[FONT="]
[FONT="]Hoy me dice el recuerdo que te olvide
[FONT="]y me habla de un tiempo inexistente,
[FONT="]hoy
confusa la memoria me persigue
[FONT="]y el corazón va muriendo lentamente,
[FONT="]hoy
escribo al silencio, que un día
[FONT="]había tatuado tu alma en mi piel,
[FONT="]y que otra vez el mar
la borró suavemente
[FONT="]como antaño me borraba
[FONT="]todas tus viejas heridas.
ZÍNGARA
ZÍNGARA
:: y un gran abrazo, Zíngara.