David Varela
Poeta recién llegado
A veces vivo con miedo
y es entonces imprescindible
aferrarme a tus manos
encerrarme entre las paredes de tus caderas
y ver como respirar sobre tu cuerpo
aleja el vacío que me produce vivir
Tu boca sabe decir el hechizo
tus ojos saben de memoria el artificio
capaz de hacerme olvidar
porqué he de sufrir
si todos los días
amanece la dicha en tu rostro
y así mis dones de hombre
mis miedos y mis aflicciones
son de repente mínimas en tus talones
pulverizas mi angustia con tu aroma
y rejuvenece el viejo coraje
que algún día creí tener
de repente me encuentro sonriendo
descolgando los lazos negros del alma
de pronto nado en tu ombligo
y me embriago con tu piel
me siento por siempre joven
y entonces me doy cuenta que podría morir
en cualquier momento
y aun así haber vivido lo necesario
y es entonces imprescindible
aferrarme a tus manos
encerrarme entre las paredes de tus caderas
y ver como respirar sobre tu cuerpo
aleja el vacío que me produce vivir
Tu boca sabe decir el hechizo
tus ojos saben de memoria el artificio
capaz de hacerme olvidar
porqué he de sufrir
si todos los días
amanece la dicha en tu rostro
y así mis dones de hombre
mis miedos y mis aflicciones
son de repente mínimas en tus talones
pulverizas mi angustia con tu aroma
y rejuvenece el viejo coraje
que algún día creí tener
de repente me encuentro sonriendo
descolgando los lazos negros del alma
de pronto nado en tu ombligo
y me embriago con tu piel
me siento por siempre joven
y entonces me doy cuenta que podría morir
en cualquier momento
y aun así haber vivido lo necesario
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