EL IMIAMENSE
Poeta
Hechizo
En mi reloj de bolsillo
las agujas ahora giran a la izquierda
y atrasan inexorablemente mis minutos.
Hoy día, mi brújula apunta al sur
pierdo de vista todos los caminos:
veo azules a los arboles
transparentes los uniformes policiales.
He vomitado par de veces un líquido incoloro
y debo esconder los vasos y los platos
mi hambre solo pide digerir cristales.
El gallo del patio no esconde su jet lag
canta solo a las doce de la noche
mi gato siamés gasta las últimas dos vidas
peleando por sexo en los tejados
y el perro negro del vecino me ha incluido
en su lista de enemigos.
De repente todos los muertos de mi pueblo
halan mis pies bajo las sábanas
y exigen ásperamente que celebre su día.
Descubro por accidente
entre las cosas que olvidaste
restos de polvos de sapo muerto
usados para hacer el trabajo.
En mi reloj de bolsillo
las agujas ahora giran a la izquierda
y atrasan inexorablemente mis minutos.
Hoy día, mi brújula apunta al sur
pierdo de vista todos los caminos:
veo azules a los arboles
transparentes los uniformes policiales.
He vomitado par de veces un líquido incoloro
y debo esconder los vasos y los platos
mi hambre solo pide digerir cristales.
El gallo del patio no esconde su jet lag
canta solo a las doce de la noche
mi gato siamés gasta las últimas dos vidas
peleando por sexo en los tejados
y el perro negro del vecino me ha incluido
en su lista de enemigos.
De repente todos los muertos de mi pueblo
halan mis pies bajo las sábanas
y exigen ásperamente que celebre su día.
Descubro por accidente
entre las cosas que olvidaste
restos de polvos de sapo muerto
usados para hacer el trabajo.