marquelo
Negrito villero
Un ojo en la música se deslizaba por el cristalino espejo.
El alba se bifurca en dos sueños: el anhelo de la casa por esperar la voz del gallo
El hombre desperezándo la costra de la noche para hablar sobre blanco.
Tú y tus botones palpitando cono voces en los huecos de los robles ,
tu camisón de refugio de manos ambulantes/
Y esa fascinación por leer los ojos bajo el incendio del amor.
La ciudad tiene voces de pájaros migrantes/
Una rama se agota de descanso junto a la flor otoñal
Y mis pasos hacen sonar a la sombra guia en el verde prado...
Un recuerdo florece con el silbido del viento.
El alba se bifurca en dos sueños: el anhelo de la casa por esperar la voz del gallo
El hombre desperezándo la costra de la noche para hablar sobre blanco.
Tú y tus botones palpitando cono voces en los huecos de los robles ,
tu camisón de refugio de manos ambulantes/
Y esa fascinación por leer los ojos bajo el incendio del amor.
La ciudad tiene voces de pájaros migrantes/
Una rama se agota de descanso junto a la flor otoñal
Y mis pasos hacen sonar a la sombra guia en el verde prado...
Un recuerdo florece con el silbido del viento.