Arturo Vergara Godoy
Poeta asiduo al portal
HEDONISMO
Esta mañana has llegado a los valles dulces del placer.
La mujer desnuda adormilada, el hombre en sombras.
Comienzan el juego de caricias que cubren las pieles calientes.
El aire se llena de quejidos y retumbes en el silencio matinal.
Ya mis húmedas papilas sienten el salado sabor de los labios.
Mayores y menores son las pinceladas que excitan los nervios.
Ella pide menos ropa de mi parte, tengo que cambiar de posición.
Ahora es un duelo de lenguaraces propósitos que levantan ardor.
La penetración de la fortuna en medio del amor alboral.
Los orgasmos del silencio que anuncian la llegada del éxtasis.
Todo comienza ya a alejarse, se van las sombras también, hay luz.
Digo adiós, no se dice más nada, los recuerdos son otro placer.
ARVEGO. 2001. OSPINO.
Esta mañana has llegado a los valles dulces del placer.
La mujer desnuda adormilada, el hombre en sombras.
Comienzan el juego de caricias que cubren las pieles calientes.
El aire se llena de quejidos y retumbes en el silencio matinal.
Ya mis húmedas papilas sienten el salado sabor de los labios.
Mayores y menores son las pinceladas que excitan los nervios.
Ella pide menos ropa de mi parte, tengo que cambiar de posición.
Ahora es un duelo de lenguaraces propósitos que levantan ardor.
La penetración de la fortuna en medio del amor alboral.
Los orgasmos del silencio que anuncian la llegada del éxtasis.
Todo comienza ya a alejarse, se van las sombras también, hay luz.
Digo adiós, no se dice más nada, los recuerdos son otro placer.
ARVEGO. 2001. OSPINO.