Ayer Landázuri
Poeta recién llegado
Tú voz, blanco eco de luz de coral. Tu risa, sinfonía de la ola contra la roca.
Y cuando me hablas Yo sólo escucho lo que la caracola en la orilla escucha, el suave desliz del agua sobre la arena.
Y soy como la arena cuando la ola quiere abandonarla, me aferro tanto como puedo, aunque siempre te pierdo.
Y como el pescador que arroja la red, así soy también, cuando escribo para ti, trato siempre de pescar, por lo menos, un poco de ti.
Te veo y sé que perfecto que es lo que quiero. Te siento y sé bien a donde quiero ir después de vivir. El mar está implícito en tu nombre, el coral en tu sonrisa y en tú risa, la ola contra la roca.
Y cuando me hablas Yo sólo escucho lo que la caracola en la orilla escucha, el suave desliz del agua sobre la arena.
Y soy como la arena cuando la ola quiere abandonarla, me aferro tanto como puedo, aunque siempre te pierdo.
Y como el pescador que arroja la red, así soy también, cuando escribo para ti, trato siempre de pescar, por lo menos, un poco de ti.
Te veo y sé que perfecto que es lo que quiero. Te siento y sé bien a donde quiero ir después de vivir. El mar está implícito en tu nombre, el coral en tu sonrisa y en tú risa, la ola contra la roca.
