Asklepios
Incinerando envidias
Hemos sujetado al Universo con aquello que teníamos a mano: con débiles anclajes a los que dimos el nombre de arcanos y también de demiurgos, de dioses, o energías de ámbito variado. Lamentablemente, perdimos ese débil hilo que nos mantenía en comunicación, al que, ni siquiera fuimos capaces de nombrar.
Existen demasiadas realidades que juegan, - y nosotros mismos jugamos-, a un juego que no sabemos de qué va y en el que nosotros nos metimos por pura inercia. Y los que se han atrevido a apostar por identificarlo, y dar así un significado a lo que entendemos por vida, mueren igual que lo hacemos los demás.
Nada de lo que tomamos y entendemos por realidad nos sirve para avanzar, aunque sólo sea un pequeño paso adelante y así conocer algo más del mundo en el que estamos, y nos ha tocado estar en él. Sólo sabemos respirar, comer, dormir, defecar, sonreír, llorar, aguantar, dominar… reflexionar… y es ahí, donde caemos en una de tantas de las trampas que hay en este mundo, en el que se nos mantiene ocupados y entretenidos. ¿Alguien da más?
Existen demasiadas realidades que juegan, - y nosotros mismos jugamos-, a un juego que no sabemos de qué va y en el que nosotros nos metimos por pura inercia. Y los que se han atrevido a apostar por identificarlo, y dar así un significado a lo que entendemos por vida, mueren igual que lo hacemos los demás.
Nada de lo que tomamos y entendemos por realidad nos sirve para avanzar, aunque sólo sea un pequeño paso adelante y así conocer algo más del mundo en el que estamos, y nos ha tocado estar en él. Sólo sabemos respirar, comer, dormir, defecar, sonreír, llorar, aguantar, dominar… reflexionar… y es ahí, donde caemos en una de tantas de las trampas que hay en este mundo, en el que se nos mantiene ocupados y entretenidos. ¿Alguien da más?