Puccinela
Poeta adicto al portal
Lamido en una aguja
que llora el empuje de sangre
que vierte en jarra de barro,
pasa a ser franja insalvable
entre carne y nervio.
En ese torrente vital
fluyen sentidos de amor y verdad
trabajados en tiempo y abrazos,
miradas y besos tiernos
culpables de tanto brote.
Que esta herida abierta
sea la cumbre de mi amor
por siempre
y no cierre en mil tiempos.
que llora el empuje de sangre
que vierte en jarra de barro,
pasa a ser franja insalvable
entre carne y nervio.
En ese torrente vital
fluyen sentidos de amor y verdad
trabajados en tiempo y abrazos,
miradas y besos tiernos
culpables de tanto brote.
Que esta herida abierta
sea la cumbre de mi amor
por siempre
y no cierre en mil tiempos.