Heridas De Sal y Vinagre
Otro pañuelo para el sueño caótico
Que guardo en un gris abrigo de tinta
Otras que dice ser otras, pero los cajones
Demuestran que son siempre las mismas...
Apuro esas colillas que apagan las pesadillas
De los limoneros que crecen en mis heridas
Heridas de sal y vinagre, que ayer no cerraron
Y que hoy la distancia desea aún más abrirlas.
Con cada gota que cae desde cielo
Una sirena se enciende en mi corazón
Todo lo que ayer bajó, hoy sigue subiendo
Son nubarrones de dolor, que siguen insistiendo
Hundiendo con su oleaje este barco de papel
Que se restaura a golpes con cada minutero
Mientras se reflejan tus ojos en un cristal...
Cristales que en la noche, neutralizan mi veneno.
- - - Iván Moraleda Martín - - -
Otro pañuelo para el sueño caótico
Que guardo en un gris abrigo de tinta
Otras que dice ser otras, pero los cajones
Demuestran que son siempre las mismas...
Apuro esas colillas que apagan las pesadillas
De los limoneros que crecen en mis heridas
Heridas de sal y vinagre, que ayer no cerraron
Y que hoy la distancia desea aún más abrirlas.
Con cada gota que cae desde cielo
Una sirena se enciende en mi corazón
Todo lo que ayer bajó, hoy sigue subiendo
Son nubarrones de dolor, que siguen insistiendo
Hundiendo con su oleaje este barco de papel
Que se restaura a golpes con cada minutero
Mientras se reflejan tus ojos en un cristal...
Cristales que en la noche, neutralizan mi veneno.
- - - Iván Moraleda Martín - - -