Espigón cruel y salvaje, de piedras contrahecho,
apuñalas con saña a la doncella en su virginal pecho,
asaltándola con rabia por su desdén y su despecho.
Herida de pétreas puntadas hilvanada,
sobre el pecho de la mar amada,
en su herida luz mortecina derramada,
del faro que asesinó a mi niña adorada.
apuñalas con saña a la doncella en su virginal pecho,
asaltándola con rabia por su desdén y su despecho.
Herida de pétreas puntadas hilvanada,
sobre el pecho de la mar amada,
en su herida luz mortecina derramada,
del faro que asesinó a mi niña adorada.