BESTIA
Poeta recién llegado
HERIDAS
Le hablé con el corazón,
abajo, los tambores de su danza
en su altura, no fueron canción;
tampoco la solemne raza
de la mejor idea que abraza
futuros al sol, sueños de fricción
lanzando soldados;
gestación de suicidas
en guardia contra malogrados
azares, de estas híbridas
jugadas prendidas
en inabordables destinos dorados;
heridas, las más queridas
posesiones de los letargos del amor.
Le hablé con el corazón,
abajo, los tambores de su danza
en su altura, no fueron canción;
tampoco la solemne raza
de la mejor idea que abraza
futuros al sol, sueños de fricción
lanzando soldados;
gestación de suicidas
en guardia contra malogrados
azares, de estas híbridas
jugadas prendidas
en inabordables destinos dorados;
heridas, las más queridas
posesiones de los letargos del amor.