David Yela
Poeta recién llegado
Y nueve días de espera
y ocho noches en vela
y siete mañanas rasantes,
en las que el sol, burlón,
en mi pupila verde clavaba su pupila aurea
y como riéndose de mi mala suerte
Nos dejaba ahí, a mi alma y a mí,
tirados en el suelo, heridos de muerte
y ocho noches en vela
y siete mañanas rasantes,
en las que el sol, burlón,
en mi pupila verde clavaba su pupila aurea
y como riéndose de mi mala suerte
Nos dejaba ahí, a mi alma y a mí,
tirados en el suelo, heridos de muerte
Si con ocho versos no has dicho lo que tenias que decir, quiere decir que tenias mucha prisa por decirlo.
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