alberto landeros
Poeta recién llegado
Hermosa de silueta tenue,
danzante a media luz,
la otra mitad eres tú,
al contonear los filos de tus caderas.
Salvaje, carnívora, lasciva y exótica,
percibo tu interminable voluptuosidad,
al vaivén de las olas incontenibles,
y tú, el mar y yo somos un mismo ser.
Inquietante figura canela,
déjame robar tu esencia,
al respirarte el aliento,
y probar a diario de tu miel de almeja.
Deléitame a discreción,
deléitame a cada instante,
muéreme y deja que me vengue,
deja que le luna nos siga
hasta el fin del mundo.
Labios de conjuro,
hechizaste mis ojos,
envenenaste dulcemente mi lengua
con el sabor de tu suave piel.
danzante a media luz,
la otra mitad eres tú,
al contonear los filos de tus caderas.
Salvaje, carnívora, lasciva y exótica,
percibo tu interminable voluptuosidad,
al vaivén de las olas incontenibles,
y tú, el mar y yo somos un mismo ser.
Inquietante figura canela,
déjame robar tu esencia,
al respirarte el aliento,
y probar a diario de tu miel de almeja.
Deléitame a discreción,
deléitame a cada instante,
muéreme y deja que me vengue,
deja que le luna nos siga
hasta el fin del mundo.
Labios de conjuro,
hechizaste mis ojos,
envenenaste dulcemente mi lengua
con el sabor de tu suave piel.