Hermosa fragilidad

Lord Simple

Poeta recién llegado

Te parecerá una nimiedad, lo sé...
Pero esta tarde he visto a la luna en pleno día,
y su única intención era crecer, porque ella siempre quiere ser luna llena,

a la vez me he ido preguntando el porqué de mil cosas.
Para qué enseñar... o para qué aprender a vivir...
No quiero métodos salvadores, ni tener que rodar.
Preferiría ser como ese satélite, blanquecino y natural
que siempre tiene clara su misión, y en qué quiere acabar.

A veces veo un ogro imaginario, y no siento miedo,
pero otras veo una mariposa y me inundo de temor sencillo,
necesito una hoja de catalpa, para que me preste su verde pacífico.
O la calma de unos ojos, que me miren durante el tiempo que puedan.

Pero anochece y no me encuentro,
tan sólo puedo ver el aleteo de esa mariposa que me asusta,
porque viene con sus alas, a buscar algo de tímido contacto,
y se me posa cerca del cuello, para que mi miedo se haga cosquilla,
y así poder destaparme su sorpresa, dibujándome una sosegada sonrisa,

me imagino que me he sentado cerca de tu alma,
porque me prestas tus oídos para que te susurre,
y decido describirte una “nube loca” o un “alma de árbol”
para que se genere una simbiosis entre mi necesidad y tú,
y se derrame algo de insensatez conjunta, aunándose,
¿te imaginas? ¿a nuestras inquietantes locuras aliadas?

Pero sólo se me llenan los ojos de incienso, con idioma de sueño,
porque en ningún otro lugar se transformaría mi pasión en agua,
como un aire íntimo en pluma suave, o verso pensado en presagio,
pero cuando esa lágrima escurra por mi mejilla, miraré al cielo,
por si se hace beso al llegar a mis labios, y quiere intentar el vuelo,
sin dudar de que el azul del mundo lo ha bautizado en su primer brillo,

no soy más que el ala rota de un vuelo torpe,
y un área sin vegetación, en la que tomar tierra,
si decides soñar esta noche, recuérdalo,
necesito que creas en los accesos a la adversidad
y en las noches en las que puedes ser aquella mariposa,
la que me daba miedo, porque casi se perdía la primavera,

la fragilidad es hermosa, por eso juntemos nuestras manos,
y nuestros sueños, haciendo temperatura con la proximidad,
puede que se genere un fuego pequeño entre tus fibras
o una chispa diminuta y loca, entre tus neuronas...
pero has de poder continuar tranquila y serena,
es sólo energía de movimiento, o ganas de hacer algo más,
o quizá voces condenadas a permanecer calladas,
por eso hoy ha brillado esa luna diurna, en mi tarde,
abocándome a miles de sentimientos intrépidos,
que contra pronóstico, sólo desean poder dormir conmigo,
o contigo, si eres capaz de mostrarte dispuesta a servirles de cobijo.

 

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