AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
HERMOSO Y SIN NOMBRES…
JUNTOS; aún sin insinuarlo, fuimos infinitos,
y Dios sonreía con el gozo de nuestro amor.
Bello y sin apellidos, Tú, me dabas la noche
en una sola madrugada, era bello, las flores
y las madreselvas, junto al rocío matinal, eran
cómplices solidarios de un amor natural y
libertino como el bosque y libre como un teorema
indefinido, sin ciencias ni matemáticas, tú, eras
sencillamente el inicio y el final de un orgasmo,
celeste, con anuencia de la eternidad y el amor;
y yo era esclavo de una incidente, que sonaba
en una campana de hierro, con sonidos sacros,
que despertaban deseos a querubines de paredes
inmortales en iglesias muertas, y sin incienso.
Y ahora solo somos una distancia y una pasión
del recuerdo y de una circunstancia perdida…
Augus 21 abril 2015
JUNTOS; aún sin insinuarlo, fuimos infinitos,
y Dios sonreía con el gozo de nuestro amor.
Bello y sin apellidos, Tú, me dabas la noche
en una sola madrugada, era bello, las flores
y las madreselvas, junto al rocío matinal, eran
cómplices solidarios de un amor natural y
libertino como el bosque y libre como un teorema
indefinido, sin ciencias ni matemáticas, tú, eras
sencillamente el inicio y el final de un orgasmo,
celeste, con anuencia de la eternidad y el amor;
y yo era esclavo de una incidente, que sonaba
en una campana de hierro, con sonidos sacros,
que despertaban deseos a querubines de paredes
inmortales en iglesias muertas, y sin incienso.
Y ahora solo somos una distancia y una pasión
del recuerdo y de una circunstancia perdida…
Augus 21 abril 2015