Felipe Castro Quiles
Poeta recién llegado
Hermosos ojos que hoy me miran,
quiero contarles mi adoración,
por la princesa que los domina
y que es la musa de mi razón.
Hermosos ojos yo no consigo,
sacar de mi alma esta ilusión -
que me estremece cuando los miro
y que es creadora de mi pasión.
Para adorarla solo me basta
verlos mirarme con detención.
Pues con su brillo, divino, entiendo,
que de ella nace la perfección.
Si me privaren de contemplarlos
y me impidieran ganar su amor.
No dejaría yo de admirarlos
Jamás podría ser pecador...
quiero contarles mi adoración,
por la princesa que los domina
y que es la musa de mi razón.
Hermosos ojos yo no consigo,
sacar de mi alma esta ilusión -
que me estremece cuando los miro
y que es creadora de mi pasión.
Para adorarla solo me basta
verlos mirarme con detención.
Pues con su brillo, divino, entiendo,
que de ella nace la perfección.
Si me privaren de contemplarlos
y me impidieran ganar su amor.
No dejaría yo de admirarlos
Jamás podría ser pecador...