Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
¿Que hay en tu mirar?
la felicidad de un corazón,
mecido por alas de amor,
resguardado por las promesas,
del siempre...
¿Que hay en tus caricias?
si no una entrega sublime,
que invita a dejar de llorar,
que invita a vivir en realidad,
Suspirando entre mares,
alejando las tormentas,
con la gracia de tu sonrisa,
con la felicidad de tu alma,
Convertir mis palabras en odas,
poemas infinitos de enamorado,
siendo quizás otro... del que fui,
siendo tu la que salvó mi alma...
Plenos... tomados de la mano,
esperando el amanecer,
apasionados al anochecer,
que es la dicha de amar...
Bendita sea tu cuna,
amada es tu figura,
porque amor puro,
solo una vez en la existencia...
Y ahora es a vos quien canto,
encerrado en las veleidades de las notas,
para plasmar un pequeño tributo,
de quien por yo moriría,
sin dudarlo... sin arrepentirme,
Pocas palabras quedan,
que sean entonces,
las notas de un piano,
que digan mis plegarias,
A ti amor mío y solo a ti...
Que no olvides,
que hiciste de mí un poeta,
que hiciste de mí tu amado,
por siempre y para siempre...
L.V.
la felicidad de un corazón,
mecido por alas de amor,
resguardado por las promesas,
del siempre...
¿Que hay en tus caricias?
si no una entrega sublime,
que invita a dejar de llorar,
que invita a vivir en realidad,
Suspirando entre mares,
alejando las tormentas,
con la gracia de tu sonrisa,
con la felicidad de tu alma,
Convertir mis palabras en odas,
poemas infinitos de enamorado,
siendo quizás otro... del que fui,
siendo tu la que salvó mi alma...
Plenos... tomados de la mano,
esperando el amanecer,
apasionados al anochecer,
que es la dicha de amar...
Bendita sea tu cuna,
amada es tu figura,
porque amor puro,
solo una vez en la existencia...
Y ahora es a vos quien canto,
encerrado en las veleidades de las notas,
para plasmar un pequeño tributo,
de quien por yo moriría,
sin dudarlo... sin arrepentirme,
Pocas palabras quedan,
que sean entonces,
las notas de un piano,
que digan mis plegarias,
A ti amor mío y solo a ti...
Que no olvides,
que hiciste de mí un poeta,
que hiciste de mí tu amado,
por siempre y para siempre...
L.V.