Norainu
Poeta fiel al portal
Hierro
Unos tirantes de hierro,
dos vias que se van.
Nada de esta esquizofrenia tiene sentido
y sin embargo tenía que pasar,
pegado a este eón negro que estoy viviendo.
Solo quedaste sombra, y esa sombra se extendió por el mundo.
El tren desprecia el andén y me siento culpable.
No sé si es coincidencia.
¿empecé yo y traje el infortunio?
O el mal aprovechó la oportunidad que le di.
Es inteligente y alquitrán, se ha derramado por las esquinas del océano,
manchándolo todo.
Tirantes de hierro, bocal del caballo, clavados en la boca.
Voy iracundo y desgraciado, a todo lo que da mi montura.
Desesperado por salir de esta casa, de este país, de este continente, de este planeta.
Lejos de ti.
A todo le prendo fuego.
Ya ves que todo es hierro bajo mis pies.
Convertido en el galope rajado y roto que queda de mí.
Unos tirantes de hierro,
dos vias que se van.
Nada de esta esquizofrenia tiene sentido
y sin embargo tenía que pasar,
pegado a este eón negro que estoy viviendo.
Solo quedaste sombra, y esa sombra se extendió por el mundo.
El tren desprecia el andén y me siento culpable.
No sé si es coincidencia.
¿empecé yo y traje el infortunio?
O el mal aprovechó la oportunidad que le di.
Es inteligente y alquitrán, se ha derramado por las esquinas del océano,
manchándolo todo.
Tirantes de hierro, bocal del caballo, clavados en la boca.
Voy iracundo y desgraciado, a todo lo que da mi montura.
Desesperado por salir de esta casa, de este país, de este continente, de este planeta.
Lejos de ti.
A todo le prendo fuego.
Ya ves que todo es hierro bajo mis pies.
Convertido en el galope rajado y roto que queda de mí.
Última edición: