floridablanca
Poeta recién llegado
El hijo de la violación
pagó cara su pena,
en una sala de espera
esperaba su ejecución
por unos sicarios de bata,
tan blanca como la desilusión.
Su madre no le quería
pues en su faz todavía vería
el careto de quien la asaltó,
a punta de navaja le bajó las bragas
y la casualidad un hijo le deparó.
Se preguntaba en voz baja:
- "¿Qué coño he hecho yo?"
- "Haber sido gestado
en circunstancias de pecado,
delito para los agentes sin orden";
el asesino a la madre le sugirió
"Decide sobre tu cuerpo,
en tus entrañas
no hay más que las telarañas
de algo que jamás pasó".
Y el patíbulo se convirtió
en un quirófano esterilizado
subvencionado por el Estado
y al paredón fueron todos
los que así vinieron al mundo,
menos quienes recibieron el indulto
no del gobernador magnánimo
sino de la madre vilmente violada.
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