Portugal
Poeta recién llegado
Personas sin un rumbo fijo,
como aquel que de la calle es hijo,
un ser indigente sin amor y son honra,
que con su tristeza hasta la noche asombra.
Solo hijos de la calle,
destinados a vivir en este valle,
que de acero y concreto se compone,
con la única esperanza de que el soñar no los abandone.
A esta vida estamos hechos,
en que a la madre ignorancia le buscamos los pechos,
de los cuales mamamos cuales bestias,
y al saciarnos nos regocijamos de las carencias.
vemos el producto como un elixir santo,
mientras que el conocimiento nos brinda su aliento,
paseamos en un mundo sin conciencia,
en el que ser diferente es una imprudencia.
Al final de caminar solo nos queda la memoria,
el buscar con el alma la salida de la historia,
llevando a cuestas la tiranía de la realidad,
que nos absorbe en su seno de trivialidad.
como aquel que de la calle es hijo,
un ser indigente sin amor y son honra,
que con su tristeza hasta la noche asombra.
Solo hijos de la calle,
destinados a vivir en este valle,
que de acero y concreto se compone,
con la única esperanza de que el soñar no los abandone.
A esta vida estamos hechos,
en que a la madre ignorancia le buscamos los pechos,
de los cuales mamamos cuales bestias,
y al saciarnos nos regocijamos de las carencias.
vemos el producto como un elixir santo,
mientras que el conocimiento nos brinda su aliento,
paseamos en un mundo sin conciencia,
en el que ser diferente es una imprudencia.
Al final de caminar solo nos queda la memoria,
el buscar con el alma la salida de la historia,
llevando a cuestas la tiranía de la realidad,
que nos absorbe en su seno de trivialidad.