Risas y risas en la taberna,
gentes y música maltratada
en esta caverna de palabras ajenas.
Nuestras palabras repletas de silencio
y el silencio alojado en nuestras entrañas,
nuestras carcajadas ensalzadas en licor
y el licor aplastando la realidad
ante el desconcierto de los sobrios.
Lenguas de aguijón rojo
matan las notas de un arpa agonizante
y se desploman los trobadores con sus liras
con en creciente alborozo de las borracheras.
Cojamos todos moribundos nuestra butaca,
contemplemos la escena desnuda,
la armoniosa orquesta sin instrumentos:
himno que no se escucha.
gentes y música maltratada
en esta caverna de palabras ajenas.
Nuestras palabras repletas de silencio
y el silencio alojado en nuestras entrañas,
nuestras carcajadas ensalzadas en licor
y el licor aplastando la realidad
ante el desconcierto de los sobrios.
Lenguas de aguijón rojo
matan las notas de un arpa agonizante
y se desploman los trobadores con sus liras
con en creciente alborozo de las borracheras.
Cojamos todos moribundos nuestra butaca,
contemplemos la escena desnuda,
la armoniosa orquesta sin instrumentos:
himno que no se escucha.