Alquimista del amor
Poeta recién llegado
Hipocresía
Interesantes sueños se tienen en las casas de cartón
donde es fácil perderse con la lluvia que desvía la atención
del olor a sangre y mierda que corta la respiración
veo a través de los huecos de una pared latón
una niña que juega en serio a la prostitución
y un hombre que cree que con dinero hace legal una violación.
Tantos títeres del egoísmo, histriones del consumismo
con tantas cosas que fácil es perderse así mismo,
unos son fanáticos del capitalismo, otros adoradores del socialismo
la diferencia no se logra solo leyendo catecismos,
el desconocimiento no te hace menos merecedor de este abismo,
donde viven los que mantienen tu espejismo...
Ganar guerra a países que no se pueden defender
es una gloria que aún no puedo comprender,
refugiados que abandonan sus países sin entender
que los que financian su desgracia no los van a proteger,
cuidan a los del primer mundo los del tercero se tienen que esconder
entre los escombros de una guerra que no se va a detener
Un ruido de la niña despierta mi mente de su travesía
el hombre abrocha sus pantalones y le tira el dinero sin cortesía
en este mundo el hambre vence a la filosofía,
he visto tantas cosas entre tanta porquería,
que me he vuelto indolente, aunque siento odio todavía
por aquellos que disfrazan de ignorancia la hipocresía
Interesantes sueños se tienen en las casas de cartón
donde es fácil perderse con la lluvia que desvía la atención
del olor a sangre y mierda que corta la respiración
veo a través de los huecos de una pared latón
una niña que juega en serio a la prostitución
y un hombre que cree que con dinero hace legal una violación.
Tantos títeres del egoísmo, histriones del consumismo
con tantas cosas que fácil es perderse así mismo,
unos son fanáticos del capitalismo, otros adoradores del socialismo
la diferencia no se logra solo leyendo catecismos,
el desconocimiento no te hace menos merecedor de este abismo,
donde viven los que mantienen tu espejismo...
Ganar guerra a países que no se pueden defender
es una gloria que aún no puedo comprender,
refugiados que abandonan sus países sin entender
que los que financian su desgracia no los van a proteger,
cuidan a los del primer mundo los del tercero se tienen que esconder
entre los escombros de una guerra que no se va a detener
Un ruido de la niña despierta mi mente de su travesía
el hombre abrocha sus pantalones y le tira el dinero sin cortesía
en este mundo el hambre vence a la filosofía,
he visto tantas cosas entre tanta porquería,
que me he vuelto indolente, aunque siento odio todavía
por aquellos que disfrazan de ignorancia la hipocresía
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