Nommo
Poeta veterano en el portal
Te he buscado en los cuatro puntos cardinales.
El mapa del mundo me sale por las orejas.
Fui astronauta para escapar de los numerosos vendavales.
Me hice millonario, y acabé entre rejas.
Ahora, en mi celda de prisión, no existo, y me figuro,
un luminoso Futuro.
El enloquecimiento me permite escapar de la presión mundial obligatoria.
Todos son seres, actuando en un sin-fin, y dando vueltas a la noria.
Pero yo soy más listo y prudente: Me destaco.
Venceré, como Espartaco. No me gusta la esclavitud, en Grecia.
Han puesto, no obstante, precio a mi cabeza.
Dibujo un corazón de tiza en la pared, con tu nombre, dentro.
Por las noches, aúllo a la Luna, y los lobos esteparios me responden, muy contentos.
Mis lamentos son floridos, y emanan perfumes.
Imagino que hilvanas los hilos en tu madeja, mientras tanto. ¡ No me dejes, coneja !
¿ Estás perpleja ? Volveré a por ti, y te rescataré del fango.
Haremos, juntos, ensalada de lechuga, uvas pasas, pera sin piel, aguacate y mango.
Adoro tus hechuras y tu buena factura.
Quiero tu cuerpo bravo y atlético. Pero en esta obscuridad, todo se ve tétrico.
Hablarán de nosotros, en las revistas del Corazón. ¡ Coneja ! Te quiero un montón.
El mapa del mundo me sale por las orejas.
Fui astronauta para escapar de los numerosos vendavales.
Me hice millonario, y acabé entre rejas.
Ahora, en mi celda de prisión, no existo, y me figuro,
un luminoso Futuro.
El enloquecimiento me permite escapar de la presión mundial obligatoria.
Todos son seres, actuando en un sin-fin, y dando vueltas a la noria.
Pero yo soy más listo y prudente: Me destaco.
Venceré, como Espartaco. No me gusta la esclavitud, en Grecia.
Han puesto, no obstante, precio a mi cabeza.
Dibujo un corazón de tiza en la pared, con tu nombre, dentro.
Por las noches, aúllo a la Luna, y los lobos esteparios me responden, muy contentos.
Mis lamentos son floridos, y emanan perfumes.
Imagino que hilvanas los hilos en tu madeja, mientras tanto. ¡ No me dejes, coneja !
¿ Estás perpleja ? Volveré a por ti, y te rescataré del fango.
Haremos, juntos, ensalada de lechuga, uvas pasas, pera sin piel, aguacate y mango.
Adoro tus hechuras y tu buena factura.
Quiero tu cuerpo bravo y atlético. Pero en esta obscuridad, todo se ve tétrico.
Hablarán de nosotros, en las revistas del Corazón. ¡ Coneja ! Te quiero un montón.
Última edición: