Waldman aprende con entusiasmo como superarse en la escuela. No sabe lo que le espera. Ignora que sus inclinaciones y gustos lo llevaran a una encrucijada.
Ya desde temprana edad, sus afanes se encaminaban hacia el sentimiento más que al entretenimiento.
Superarse, brincar los estándares, terminar una carrera, conseguir un trabajo. Pero siempre bajo la consigna de no comentar, no decir, no divulgar o ni siquiera existir fuera de sí mismo.
Waldman se consumía y llegó a desaparecer dentro de el espejo que es la apariencia
A fin de cuentas este es un mundo de ideales.
Fue más sencillo salir por la tangente, utilizar un nudo (se le daba bien la cabullería) y dar un pequeño salto hacia la libertad disfrazada de vacío.
Le llamaron suicidio.
Yo le llamo homicidio; no le escuchamos y por su vida nada hicimos.
Ahora es libre de amar, de ser. Libre para volar.
Nada esta escrito... aún.
Ya desde temprana edad, sus afanes se encaminaban hacia el sentimiento más que al entretenimiento.
Superarse, brincar los estándares, terminar una carrera, conseguir un trabajo. Pero siempre bajo la consigna de no comentar, no decir, no divulgar o ni siquiera existir fuera de sí mismo.
Waldman se consumía y llegó a desaparecer dentro de el espejo que es la apariencia
A fin de cuentas este es un mundo de ideales.
Fue más sencillo salir por la tangente, utilizar un nudo (se le daba bien la cabullería) y dar un pequeño salto hacia la libertad disfrazada de vacío.
Le llamaron suicidio.
Yo le llamo homicidio; no le escuchamos y por su vida nada hicimos.
Ahora es libre de amar, de ser. Libre para volar.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
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