• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Historia de otoÑo

eudaldo

Poeta recién llegado
Prendida de su ùltima ilusiòn, como de un pañuelo,
la solterona de pantalon largo
paseò su caminar coqueto y grave
por la calle del puerto.

En tanto, un viajero en la tarde,
obsesionado en hallar la respuesta a su historieta,
soñoliento contemplaba al mar.

Con abandono de rosal caìdo,
ella colgò en la baranda su silueta,
anhelando que el mar en su arrebato
la llevase a su mundo de coral.

De pronto; movidos por el hilo
que la angustia tejiera...
Ella y èl se miraron
como si aùn tuviesen primaveras.

Y en esa magia fueron acercàndose.
Tantos rostros habìan visto consigo,
que hasta creyeron ser dos conocidos.

Ella, una flor nerviosa; èl un galan herido.
Los dos la misma cosa
perdida en el olvido.

Enlazaron sus manos como si cada uno
fuera su ùltimo tranvìa...
Y silenciosamente se alejaron
por la calle profunda de la vida.
 
Prendida de su ùltima ilusiòn, como de un pañuelo,
la solterona de pantalon largo
paseò su caminar coqueto y grave
por la calle del puerto.

En tanto, un viajero en la tarde,
obsesionado en hallar la respuesta a su historieta,
soñoliento contemplaba al mar.

Con abandono de rosal caìdo,
ella colgò en la baranda su silueta,
anhelando que el mar en su arrebato
la llevase a su mundo de coral.

De pronto; movidos por el hilo
que la angustia tejiera...
Ella y èl se miraron
como si aùn tuviesen primaveras.

Y en esa magia fueron acercàndose.
Tantos rostros habìan visto consigo,
que hasta creyeron ser dos conocidos.

Ella, una flor nerviosa; èl un galan herido.
Los dos la misma cosa
perdida en el olvido.

Enlazaron sus manos como si cada uno
fuera su ùltimo tranvìa...
Y silenciosamente se alejaron
por la calle profunda de la vida.

Me parece bellísimo,compañero,no encaja en el foro de realistas
pero es genial.Lo muevo a foros de amor,eso me parece,
una historia de amor aunque sea la última.Saludos
 
Última edición:
Prendida de su ùltima ilusiòn, como de un pañuelo,
la solterona de pantalon largo
paseò su caminar coqueto y grave
por la calle del puerto.

En tanto, un viajero en la tarde,
obsesionado en hallar la respuesta a su historieta,
soñoliento contemplaba al mar.

Con abandono de rosal caìdo,
ella colgò en la baranda su silueta,
anhelando que el mar en su arrebato
la llevase a su mundo de coral.

De pronto; movidos por el hilo
que la angustia tejiera...
Ella y èl se miraron
como si aùn tuviesen primaveras.

Y en esa magia fueron acercàndose.
Tantos rostros habìan visto consigo,
que hasta creyeron ser dos conocidos.

Ella, una flor nerviosa; èl un galan herido.
Los dos la misma cosa
perdida en el olvido.

Enlazaron sus manos como si cada uno
fuera su ùltimo tranvìa...
Y silenciosamente se alejaron
por la calle profunda de la vida.

la vida, tiene largos caminos, no recorridos, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba