marquelo
Negrito villero
Tu índice tocando la oreografía
más alta del grito
Tu sombra ocupando el vacío
de otra sombra
y el candor inocente
de un soplido
que se aleja
como una mariposa
dejando atrás
su color de ceremonia.
La efervescencia de tu
mirada rayando el mar
que se acuesta
y reza
como tentáculos adhiriendo
señales e invitaciones
en las que manos desnudas
buscan un pañuelo
para no caer
en su nervioso tiritar
Tu lomo acuático
Tu enredadera de cruz
en los pecados ingobernables
Tus números en un aserradero
de tiempo
y el delicioso fantasma
que cubre tu carne
sobre mi pecho.
más alta del grito
Tu sombra ocupando el vacío
de otra sombra
y el candor inocente
de un soplido
que se aleja
como una mariposa
dejando atrás
su color de ceremonia.
La efervescencia de tu
mirada rayando el mar
que se acuesta
y reza
como tentáculos adhiriendo
señales e invitaciones
en las que manos desnudas
buscan un pañuelo
para no caer
en su nervioso tiritar
Tu lomo acuático
Tu enredadera de cruz
en los pecados ingobernables
Tus números en un aserradero
de tiempo
y el delicioso fantasma
que cubre tu carne
sobre mi pecho.