Historia de un otoño
Como hoja seca caí de un árbol,
marchitada porque el otoño había llegado,
había sido mi caída un duro golpe,
ante tan cruel azote del viento.
Las risas de niños jugando cerca mío,
los jóvenes enamorados paseando,
los ancianos con sus relatos,
y yo, ahí en el piso.
Pasaron así las mañanas,
las noches, los días y los meses,
trataba de ponerme de pie y no podía,
el dolor era más fuerte que mi deseo de seguir.
De repente una tarde,
una suave brisa me ayudó a ponerme de pie,
a lo lejos pude verte a ti,
sentada entre las dudas de tu alma.
Ya de pie me di cuenta,
que tus suspiros fueron,
quienes causaron esa suave brisa,
que logró ponerme de pie.
Por eso, quiero hacer tus suspiros míos,
transformar este otoño en verano,
desaparecer tus dudas y miedos,
y compartir este cielo azul,
que un día contigo pude imaginar.
No te pido que me ames,
solamente que confies en mí,
que con mi pluma y mis letras,
niña dulce pero confundida,
algún día te lograré enamorar.
Como hoja seca caí de un árbol,
marchitada porque el otoño había llegado,
había sido mi caída un duro golpe,
ante tan cruel azote del viento.
Las risas de niños jugando cerca mío,
los jóvenes enamorados paseando,
los ancianos con sus relatos,
y yo, ahí en el piso.
Pasaron así las mañanas,
las noches, los días y los meses,
trataba de ponerme de pie y no podía,
el dolor era más fuerte que mi deseo de seguir.
De repente una tarde,
una suave brisa me ayudó a ponerme de pie,
a lo lejos pude verte a ti,
sentada entre las dudas de tu alma.
Ya de pie me di cuenta,
que tus suspiros fueron,
quienes causaron esa suave brisa,
que logró ponerme de pie.
Por eso, quiero hacer tus suspiros míos,
transformar este otoño en verano,
desaparecer tus dudas y miedos,
y compartir este cielo azul,
que un día contigo pude imaginar.
No te pido que me ames,
solamente que confies en mí,
que con mi pluma y mis letras,
niña dulce pero confundida,
algún día te lograré enamorar.