ceci...!!!
Poeta recién llegado
Despuès de darme tu mano
al decirte que te necesitaba,
me ayudaste a luchar conmigo mismo,
a vencer a mis fantasmas
cuidàndome como a un niño,
por ti no me llevò la locura
cuando màs me hallaba perdido,
en esa noche de desesperaciòn
tù estuviste conmigo,
dàndome tu protecciòn
y en el borde del abismo
me aferrè a los destrozos
que me quedaban de razòn ...
Ahora, eres tù,
el fulgor de una estrella
en esta noche tan oscura,
mi poderosa y nueva adicciòn,
la fortaleza que me devuelve la cordura
y que a mi vida le diò direcciòn.
Gracias, te dije, al aclarar el dìa,
con el fervor de mis sentimientos,
luego, todo sucediò tan deprisa
que olvidè el confuso correr del tiempo,
tu boca, tu dulce boca de rosa
esa que siempre quise besar,
a la mìa con un beso sorprendiò,
mis brazos ciñeron tu cintura
entregados y embargados de pasiòn,
nuestra ropa emprendiò una aventura
que ninguno de los dos percibiò,
porque en ese dìa que empezaba
tu cuerpo y el mìo inauguraban la funciòn...
Realmente creì tenerte conmigo,
me acompañaste
en mi noche de tortura,
me salvaste
de ahogarme en la locura,
aliviaste mi dolor y no me abandonaste
te amè... Me amaste...
con tus besos, tus manos, tu calor
calmaste mi cuerpo agonizante,
pero cuando abrì mis ojos
tu ausencia llegò para despertarme.
En ese màgico instante fuiste mìa,
cuando te entregaste a mì,
eras mìa, sòlo mìa te sentìa,
sin sospechar que en la cuenta caerìa
que estaba viviendo una mentira...
una pesadillla...
Siempre estuve solo,
inventè una historia
paralela a este dolor,
la puerta se habìa cerrado,
tu figura se habìa ido
y ya no estabas a mi lado
como creì en un principio,
creì haberte dicho que te necesitaba
y que en realidad, tù te quedaste conmigo,
pero nu fue asì...
eso no ocurriò...
Continuè mi adicciòn
y me engañè terriblemente,
mi mente me tendiò una trampa
en la que caì muy profundamente,
NO! No podìa ser! Tù no te habias ido... NO!
Yo tenìa la prueba... Estaba seguro...
La revelaciòn de que nada era cierto
me destruyò y me virendido,
nada sucediò como yo creìa,
de mi delirio tu cuerpo habìa nacido
y lo vivido sòlo era una fantasìa.
Me aplastò la realidad
de que estaba volvièndome loco,
habrìa jurado que fuiste mìa
luego de secar las làgrimas de mis ojos,
pero tus besos, tus caricias
nunca han existido, estaba solo...
Solo, perdido, engañado,
manìatico y desorientado,
pero lleno de esperanza, feliz
por el amor que yo siempre habìa esperado,
por sòlo pensar que eras para mì
y que ahora por ti estaba salvado...
Nada de eso ocurriò,
lo recordè y lo di por hecho,
todo estuvo dentro de mi cabeza,
la revelaciòn dejò un vaciò en mi pecho
al revivir aquellos instantes
como en verdad lo fueron:
Caminando en mi soledad,
en mi infinito dolor,
creyendo ser feliz
viviendo nuestro amor,
en mi naufragio a ti me aferrè
cuando perdì la razòn,
tù eras de mi vada la mujer
que po`dìa ser mi salvaciòn.
"Asì que esta es la historia
que inventaste sobre ti,
al decirte que te necesitaba,
me ayudaste a luchar conmigo mismo,
a vencer a mis fantasmas
cuidàndome como a un niño,
por ti no me llevò la locura
cuando màs me hallaba perdido,
en esa noche de desesperaciòn
tù estuviste conmigo,
dàndome tu protecciòn
y en el borde del abismo
me aferrè a los destrozos
que me quedaban de razòn ...
Ahora, eres tù,
el fulgor de una estrella
en esta noche tan oscura,
mi poderosa y nueva adicciòn,
la fortaleza que me devuelve la cordura
y que a mi vida le diò direcciòn.
Gracias, te dije, al aclarar el dìa,
con el fervor de mis sentimientos,
luego, todo sucediò tan deprisa
que olvidè el confuso correr del tiempo,
tu boca, tu dulce boca de rosa
esa que siempre quise besar,
a la mìa con un beso sorprendiò,
mis brazos ciñeron tu cintura
entregados y embargados de pasiòn,
nuestra ropa emprendiò una aventura
que ninguno de los dos percibiò,
porque en ese dìa que empezaba
tu cuerpo y el mìo inauguraban la funciòn...
Realmente creì tenerte conmigo,
me acompañaste
en mi noche de tortura,
me salvaste
de ahogarme en la locura,
aliviaste mi dolor y no me abandonaste
te amè... Me amaste...
con tus besos, tus manos, tu calor
calmaste mi cuerpo agonizante,
pero cuando abrì mis ojos
tu ausencia llegò para despertarme.
En ese màgico instante fuiste mìa,
cuando te entregaste a mì,
eras mìa, sòlo mìa te sentìa,
sin sospechar que en la cuenta caerìa
que estaba viviendo una mentira...
una pesadillla...
Siempre estuve solo,
inventè una historia
paralela a este dolor,
la puerta se habìa cerrado,
tu figura se habìa ido
y ya no estabas a mi lado
como creì en un principio,
creì haberte dicho que te necesitaba
y que en realidad, tù te quedaste conmigo,
pero nu fue asì...
eso no ocurriò...
Continuè mi adicciòn
y me engañè terriblemente,
mi mente me tendiò una trampa
en la que caì muy profundamente,
NO! No podìa ser! Tù no te habias ido... NO!
Yo tenìa la prueba... Estaba seguro...
La revelaciòn de que nada era cierto
me destruyò y me virendido,
nada sucediò como yo creìa,
de mi delirio tu cuerpo habìa nacido
y lo vivido sòlo era una fantasìa.
Me aplastò la realidad
de que estaba volvièndome loco,
habrìa jurado que fuiste mìa
luego de secar las làgrimas de mis ojos,
pero tus besos, tus caricias
nunca han existido, estaba solo...
Solo, perdido, engañado,
manìatico y desorientado,
pero lleno de esperanza, feliz
por el amor que yo siempre habìa esperado,
por sòlo pensar que eras para mì
y que ahora por ti estaba salvado...
Nada de eso ocurriò,
lo recordè y lo di por hecho,
todo estuvo dentro de mi cabeza,
la revelaciòn dejò un vaciò en mi pecho
al revivir aquellos instantes
como en verdad lo fueron:
Caminando en mi soledad,
en mi infinito dolor,
creyendo ser feliz
viviendo nuestro amor,
en mi naufragio a ti me aferrè
cuando perdì la razòn,
tù eras de mi vada la mujer
que po`dìa ser mi salvaciòn.
"Asì que esta es la historia
que inventaste sobre ti,
què bonita,
què pena que no sea cierta." (Dr House MD.)
què pena que no sea cierta." (Dr House MD.)
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