jesusriver
Poeta recién llegado
La vida es compañera del destino
Ambos si no te esfuerzas, te tiran al olvido
Como las desgracias que hoy a mi me acontecen
Y le cuento a usted chofer, humildemente.
Mi desastre carcome todo lo vivo en mí
Pero este veneno justiciero no me deja morir
Creo que soy merecedor de tal acto cruel
Por haber terminado con la vida de mi mujer.
El alcohol era dueño de mis sentidos
La botella se veía, pero no el camino
Como si un gran cometa de metal nos arrollara
Y siendo una estrella fugaz se llevo lo que amaba.
Que lamentable es su infortunio señor delirante
Encontramos lo que queremos y lo perdemos en un instante
La nube de pesadez que reposa en su espalda no es nada normal
Llega a tal punto que me puede contagiar.
Me disculpará por la pregunta que ahora le presento
Que piensa hacer con su cascaron vacío al que todos llamamos cuerpo?
Porque esa mirada ya no es humana
El día que pasó eso, junto a su esposa, se fugó su alma.
No se cual es mi mayor tristeza, señor
El caminar solo, o de compañía el dolor
Sentir que el color del cielo no se refleja en mi pupila
O que los olores de las flores se escapen a las lejanías.
Llegamos al final de la conversación
Aquí me quedo confidente y desconocido señor
Este es el pago por tan desahogante tiempo
Que seguramente al bajarme se ira junto al viento.
Encuentro insultante su decisión de que debe pagarme
Pues aquí en el puesto que ocupó no había nadie
Solo un desdichado parapeto sin vida
El cual el remordimiento es su pan de cada día.
Gracias por tan noble acto de caridad
Aunque solo sea muestra de mi mediocridad
Esta es otra prueba de que mi existencia
No es más que una sombra, vacía y sin huella.
Me despido de una vez,
Este tema ya no es más de su interés
Temo encontrar una forma por la cual pueda vivir
Porque mi intención absoluta es la de morir.
La vida es compañera del destino
Ambos si no te esfuerzas, te tiran al olvido
Tal vez ya acabo la pena de ese espíritu ambulante
Porque otro cometa de metal, del autobús bajarse
Se lo ha llevado en un instante
Ambos si no te esfuerzas, te tiran al olvido
Como las desgracias que hoy a mi me acontecen
Y le cuento a usted chofer, humildemente.
Mi desastre carcome todo lo vivo en mí
Pero este veneno justiciero no me deja morir
Creo que soy merecedor de tal acto cruel
Por haber terminado con la vida de mi mujer.
El alcohol era dueño de mis sentidos
La botella se veía, pero no el camino
Como si un gran cometa de metal nos arrollara
Y siendo una estrella fugaz se llevo lo que amaba.
Que lamentable es su infortunio señor delirante
Encontramos lo que queremos y lo perdemos en un instante
La nube de pesadez que reposa en su espalda no es nada normal
Llega a tal punto que me puede contagiar.
Me disculpará por la pregunta que ahora le presento
Que piensa hacer con su cascaron vacío al que todos llamamos cuerpo?
Porque esa mirada ya no es humana
El día que pasó eso, junto a su esposa, se fugó su alma.
No se cual es mi mayor tristeza, señor
El caminar solo, o de compañía el dolor
Sentir que el color del cielo no se refleja en mi pupila
O que los olores de las flores se escapen a las lejanías.
Llegamos al final de la conversación
Aquí me quedo confidente y desconocido señor
Este es el pago por tan desahogante tiempo
Que seguramente al bajarme se ira junto al viento.
Encuentro insultante su decisión de que debe pagarme
Pues aquí en el puesto que ocupó no había nadie
Solo un desdichado parapeto sin vida
El cual el remordimiento es su pan de cada día.
Gracias por tan noble acto de caridad
Aunque solo sea muestra de mi mediocridad
Esta es otra prueba de que mi existencia
No es más que una sombra, vacía y sin huella.
Me despido de una vez,
Este tema ya no es más de su interés
Temo encontrar una forma por la cual pueda vivir
Porque mi intención absoluta es la de morir.
La vida es compañera del destino
Ambos si no te esfuerzas, te tiran al olvido
Tal vez ya acabo la pena de ese espíritu ambulante
Porque otro cometa de metal, del autobús bajarse
Se lo ha llevado en un instante