ALYA
Poeta fiel al portal
Atravesaste mi cuerpo con tu luz
sembraste en mis costillas tu mañana
dejaste tus cansancios en mi cruz
y se abrió para ti de mi alma la ventana.
Acogí en mi boca tu silencio
fue mi lengua lazarillo a tu deseo
mi cuerpo de tus caricias fue lienzo
y mi pecho de tus pasiones museo.
A tientas recorriste mi pensamiento
descubriendo mi esencia, lo que soy
pieza justa que empalma con mi tormento
son tus ojos invasores en cada espacio que estoy.
Me cautivas y mi sangre corre fiera
cuando evoco de tus manos tentadoras
la firmeza y la dulzura que provocan que yo muera
y resucite clamando cada vez que me devoras.
Eres: deseo que ahoga, loca pasión.
Soy: carne que grita, cuerpo que cede.
Somos: la letra viva de una canción
historia escrita con tinta sangre en nuestras pieles.
sembraste en mis costillas tu mañana
dejaste tus cansancios en mi cruz
y se abrió para ti de mi alma la ventana.
Acogí en mi boca tu silencio
fue mi lengua lazarillo a tu deseo
mi cuerpo de tus caricias fue lienzo
y mi pecho de tus pasiones museo.
A tientas recorriste mi pensamiento
descubriendo mi esencia, lo que soy
pieza justa que empalma con mi tormento
son tus ojos invasores en cada espacio que estoy.
Me cautivas y mi sangre corre fiera
cuando evoco de tus manos tentadoras
la firmeza y la dulzura que provocan que yo muera
y resucite clamando cada vez que me devoras.
Eres: deseo que ahoga, loca pasión.
Soy: carne que grita, cuerpo que cede.
Somos: la letra viva de una canción
historia escrita con tinta sangre en nuestras pieles.