José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te envuelvo con mi niebla de luna,
mariposa que el aire eleva,
eres una bendición del alma,
una acomodada en mi posada.
Tú eres mar que transita,
yo el barco que navega,
surcar tus aguas es mi dicha
caricias que el corazón agita.
Tus aguas son cálidas, esmeralda,
mi barco no tiene timón ni sirena,
es un torbellino, es una alga
que te toma de madrugada.
La estrella polar es mi guía
tú, los surcos que me acarician;
el vaivén de tus olas, me altera
me transforma en caracola.
Quiero adentrarme en tus corrientes
con sigilo y esmero,
compartir contigo delicias
que hagan relucir los luceros.
Mi alma agitada llevas
en un cuento de hadas
yo te corto las alas
con la amada marea me tambaleas.
Soy tu alma, te encarnaste
en mi vela guía, hoy soy barco,
con tu amor y sin deriva.