Historias de lobos y lobas.

Mariate

Poeta recién llegado
Fuiste el dios de mis noches apenas alumbradas
por tus ojos, mujer al fin, sentí ese tibio cosquilleo
en el vientre. Fuì loba, entonces, cambié la piel de seda
por el agreste aroma de la tierra húmeda,
y danzè descalza sobre la hierba helada, desnuda
de ropajes, tan libre y alocada… voces lejanas
de mujeres ignotas me llegaban al alma, subìan
por mis piernas al ritmo de tambores y lanzas

Y era toda una hoguera mi cuerpo, como animal
salvaje se me erizò el cabello cuando la luna llena
brillò desde los cielos, y bebì tu veneno, como
el vino se bebe en copa de cristal, y me embriaguè
de rezos, de conjuros y besos, me nacieron palabras
que nunca había escuchado, temblaron las estrellas
bajo el manto nocturno, y tu voz… casi aullido
de lobo agazapado esperando a su presa
con los ojos que amo taladrando la niebla, buscándome.

¿Es que no sabes, que hay espectros vagando
con su dolor de siglos, y que tiemblo de miedo
si no estàs? No hay nada màs hermoso que dos
cuerpos desnudos cuando el rocìo moja la piel
y hay olores y saben a alas y a geranios, y la sangre
que corre late desmesurada bajo el hechizo ignoto
de un gran amor, no sabes que muero dulcemente
en tus brazos, si me cuentas historias y tus ojos
se nublan, y mi pecho se abre para que te cobijes
si los cielos se parten … búscame cada noche, cada sol
me he quedado dormida y la loba se ha ido,

pero tengo en el cuerpo despegada la piel, los pies
siguen danzando , se alejan tras las voces,
llevan mi corazòn, te buscan en las sombras,
y escucho como late cuando tus dientes mutan,
cada trozo de vida en sublime erección.


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Fuiste el dios de mis noches apenas alumbradas
por tus ojos, mujer al fin, sentí ese tibio cosquilleo
en el vientre. Fuì loba, entonces, cambié la piel de seda
por el agreste aroma de la tierra húmeda,
y danzè descalza sobre la hierba helada, desnuda
de ropajes, tan libre y alocada… voces lejanas
de mujeres ignotas me llegaban al alma, subìan
por mis piernas al ritmo de tambores y lanzas

Y era toda una hoguera mi cuerpo, como animal
salvaje se me erizò el cabello cuando la luna llena
brillò desde los cielos, y bebì tu veneno, como
el vino se bebe en copa de cristal, y me embriaguè
de rezos, de conjuros y besos, me nacieron palabras
que nunca había escuchado, temblaron las estrellas
bajo el manto nocturno, y tu voz… casi aullido
de lobo agazapado esperando a su presa
con los ojos que amo taladrando la niebla, buscándome.

¿Es que no sabes, que hay espectros vagando
con su dolor de siglos, y que tiemblo de miedo
si no estàs? No hay nada màs hermoso que dos
cuerpos desnudos cuando el rocìo moja la piel
y hay olores y saben a alas y a geranios, y la sangre
que corre late desmesurada bajo el hechizo ignoto
de un gran amor, no sabes que muero dulcemente
en tus brazos, si me cuentas historias y tus ojos
se nublan, y mi pecho se abre para que te cobijes
si los cielos se parten … búscame cada noche, cada sol
me he quedado dormida y la loba se ha ido,

pero tengo en el cuerpo despegada la piel, los pies
siguen danzando , se alejan tras las voces,
llevan mi corazòn, te buscan en las sombras,
y escucho como late cuando tus dientes mutan,
cada trozo de vida en sublime erección.


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Me ha gustado mucho tu poema. Tiene fuerza y clase. Un saludo.
 
Fuiste el dios de mis noches apenas alumbradas
por tus ojos, mujer al fin, sentí ese tibio cosquilleo
en el vientre. Fuì loba, entonces, cambié la piel de seda
por el agreste aroma de la tierra húmeda,
y danzè descalza sobre la hierba helada, desnuda
de ropajes, tan libre y alocada… voces lejanas
de mujeres ignotas me llegaban al alma, subìan
por mis piernas al ritmo de tambores y lanzas

Y era toda una hoguera mi cuerpo, como animal
salvaje se me erizò el cabello cuando la luna llena
brillò desde los cielos, y bebì tu veneno, como
el vino se bebe en copa de cristal, y me embriaguè
de rezos, de conjuros y besos, me nacieron palabras
que nunca había escuchado, temblaron las estrellas
bajo el manto nocturno, y tu voz… casi aullido
de lobo agazapado esperando a su presa
con los ojos que amo taladrando la niebla, buscándome.

¿Es que no sabes, que hay espectros vagando
con su dolor de siglos, y que tiemblo de miedo
si no estàs? No hay nada màs hermoso que dos
cuerpos desnudos cuando el rocìo moja la piel
y hay olores y saben a alas y a geranios, y la sangre
que corre late desmesurada bajo el hechizo ignoto
de un gran amor, no sabes que muero dulcemente
en tus brazos, si me cuentas historias y tus ojos
se nublan, y mi pecho se abre para que te cobijes
si los cielos se parten … búscame cada noche, cada sol
me he quedado dormida y la loba se ha ido,

pero tengo en el cuerpo despegada la piel, los pies
siguen danzando , se alejan tras las voces,
llevan mi corazòn, te buscan en las sombras,
y escucho como late cuando tus dientes mutan,
cada trozo de vida en sublime erección.


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Es precioso, me ha gustado mucho. Un fuerte abrazo Mariate. Es bello tu andar de loba.
 
Francisco, qué lindas palabras! sabes, me gusta escribir sobre estos temas, la licantropía aplicada al amor, es un gusto tu visita, gracias, poeta!
 
Magistral poema con clase de poetisa de primera.
Gustoso dejo mi huella Mariate. Saludos.

Fuiste el dios de mis noches apenas alumbradas
por tus ojos, mujer al fin, sentí ese tibio cosquilleo
en el vientre. Fuì loba, entonces, cambié la piel de seda
por el agreste aroma de la tierra húmeda,
y danzè descalza sobre la hierba helada, desnuda
de ropajes, tan libre y alocada… voces lejanas
de mujeres ignotas me llegaban al alma, subìan
por mis piernas al ritmo de tambores y lanzas

Y era toda una hoguera mi cuerpo, como animal
salvaje se me erizò el cabello cuando la luna llena
brillò desde los cielos, y bebì tu veneno, como
el vino se bebe en copa de cristal, y me embriaguè
de rezos, de conjuros y besos, me nacieron palabras
que nunca había escuchado, temblaron las estrellas
bajo el manto nocturno, y tu voz… casi aullido
de lobo agazapado esperando a su presa
con los ojos que amo taladrando la niebla, buscándome.

¿Es que no sabes, que hay espectros vagando
con su dolor de siglos, y que tiemblo de miedo
si no estàs? No hay nada màs hermoso que dos
cuerpos desnudos cuando el rocìo moja la piel
y hay olores y saben a alas y a geranios, y la sangre
que corre late desmesurada bajo el hechizo ignoto
de un gran amor, no sabes que muero dulcemente
en tus brazos, si me cuentas historias y tus ojos
se nublan, y mi pecho se abre para que te cobijes
si los cielos se parten … búscame cada noche, cada sol
me he quedado dormida y la loba se ha ido,

pero tengo en el cuerpo despegada la piel, los pies
siguen danzando , se alejan tras las voces,
llevan mi corazòn, te buscan en las sombras,
y escucho como late cuando tus dientes mutan,
cada trozo de vida en sublime erección.


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