Fuego de tu alma
Poeta recién llegado
Hoja
Su pálida frente mana un vivo sudor helado
Como si una nube santa se hubiese en ella posado
Un rapto azul de amor, doble ola
Nos sumo en dos, "uno", en una sombra sola
Cuando te detienes te tornas invisible
Cuando andas te destruyes, increíble
Olvidé el sueño, flaco el vellocino
Ácimo el pan y sin estrella el vino
El hada negra nos brindaba su nepente consolador
Albedríos de lo inanimado, inspirador
De dos pétalos de rosa abrochando un abismo
La tela de mi espíritu se fue tramando el mismo
Algo nuevo a la velocidad suicida en sus venas
Un purgatorio de lluvia nos quema
Crepita el corazón puesto ya en orbita, desorbitado
El cielo enrulando una mensaje amado
Suerte fatal, me disfrace de olvido
También tu te has escondido
Ya el mar se apaga, ya la luz aherroja
Todo el otoño cabe en una hoja
Ricardo Flores
Derechos Reservados
Montevideo 2006
Su pálida frente mana un vivo sudor helado
Como si una nube santa se hubiese en ella posado
Un rapto azul de amor, doble ola
Nos sumo en dos, "uno", en una sombra sola
Cuando te detienes te tornas invisible
Cuando andas te destruyes, increíble
Olvidé el sueño, flaco el vellocino
Ácimo el pan y sin estrella el vino
El hada negra nos brindaba su nepente consolador
Albedríos de lo inanimado, inspirador
De dos pétalos de rosa abrochando un abismo
La tela de mi espíritu se fue tramando el mismo
Algo nuevo a la velocidad suicida en sus venas
Un purgatorio de lluvia nos quema
Crepita el corazón puesto ya en orbita, desorbitado
El cielo enrulando una mensaje amado
Suerte fatal, me disfrace de olvido
También tu te has escondido
Ya el mar se apaga, ya la luz aherroja
Todo el otoño cabe en una hoja
Ricardo Flores
Derechos Reservados
Montevideo 2006