juce86
Poeta recién llegado
Recuerdo que todo esto pasó ayer en este lugar,
el día en que vi tu mirada y tu sonrisa de hermosura,
donde cada vez que escuchaba tu voz me sentía emocionado,
y cada vez que pronunciabas mi nombre mi alma sonreía.
Una noche me declaré ante ti, donde fue un gran reto,
cuando me diste tu mirada me puse a temblar cada vez más,
temiendo escuchar el rechazo de tu dulce amor,
y que mi alma se quemara en lo mas profundo del calor.
Cuando mis oídos escucharon el susurrar de tu voz de aceptación,
no supe que hacer con esa gran sentimiento de alegría,
sentí la frescura de mi interior, el fuego de mi amor,
y pensar que eras la maravilla de mi vida que llegó con pasión.
Estuvimos tiempo juntos como un solo ser,
donde mi mundo fuiste tú, mis sueños eras tú,
las nubes figuraban tu belleza, las estrellas brotaban a su realeza,
donde tus cánticos de gozo la naturaleza cantaba por ti.
Fuimos el sol y la luna, seres hermosos y eternos,
mi calor cubría tu dulce frescura de tranquilidad,
nuestros caminos se juntaron para ver la realidad,
y ahora entendí que Dios me dio la mujer de los cielos.
No todo duró eternamente, no fue nuestra actitud lo que pasó,
tuviste un cambio radical y sin excusa,
mi alma quedó partido al enterarme lo sucedido,
rogué al Señor que tuviera piedad en mi vida.
Comencé a perder mi amor, comencé a ser otro varón,
no soportaba estar lejos de ti, ni aceptar que te ibas,
maldecí mi existencia, mi enamoramiento,
pero en algo comprendí. Que todo fue a SU voluntad
Mi mente, mi corazón, mi alma y mi amor cambiaron,
tomaste mis manos y besaste en ellas,
la luz del día cayó a tu presencia como el llamado de Dios,
lloré y no deseaba soltarte, pero me diste una palabra para animarme.
LOS CIELOS LLEVARÁ MI ALMA ETERNAMENTE,
PERO LO QUE DIOS NO SE LLEVARÁ ES EL AMOR ETERNO,
MI VIDA ESTA CONTIGO POR SIEMPRE AMOR MIO,
HASTA EL DIA EN QUE NOS VEAMOS NUEVAMENTE.
Tus palabras fueron de fuerza en mí,
me diste la ultima mirada y tu ultimo beso,
pues fue la voluntad que Dios puso entre los dos,
te di un hola, ahora te digo un adiós.
Julio Cesar Serrano Zavala
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