eenciso
Poeta fiel al portal
Me dispuse a cruzar la vía,
de pronto me detuve intocable al mundo,
en las líneas blancas del tránsito,
apretando la palma sin sentir tus dedos ya,
mirando de reojo sin tu sombra que advierta,
ni tus cabellos distrayendo al semáforo;
Y calcé sobre la plaza pequeña,
llena de personas insólitas,
avizoré a los ojos extranjeros de todos,
reparé mi soledad sin tí desde sus mímicas;
Esta no es más la ciudad que conocimos juntos,
serenamente perdido, soporté tu falta esta noche
en cada puerta que nos vio pasar,
hologramas de tus ojos a tu pelo
me estrangulen en el recuerdo
intacto de mi vida atada a tí,
¡tan horrible está la ciudad…!
Parsimonioso, me recogí los hombros,
ya sólo, suspirando el aire de tu extensa falta.
de pronto me detuve intocable al mundo,
en las líneas blancas del tránsito,
apretando la palma sin sentir tus dedos ya,
mirando de reojo sin tu sombra que advierta,
ni tus cabellos distrayendo al semáforo;
Y calcé sobre la plaza pequeña,
llena de personas insólitas,
avizoré a los ojos extranjeros de todos,
reparé mi soledad sin tí desde sus mímicas;
Esta no es más la ciudad que conocimos juntos,
serenamente perdido, soporté tu falta esta noche
en cada puerta que nos vio pasar,
hologramas de tus ojos a tu pelo
me estrangulen en el recuerdo
intacto de mi vida atada a tí,
¡tan horrible está la ciudad…!
Parsimonioso, me recogí los hombros,
ya sólo, suspirando el aire de tu extensa falta.
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