jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
dado que ligar muchachitas cagonas de 16 o 18
implica lavar el carro, encerarlo, limpiarlo por dentro
sacudir las alfombrillas, vaciar ceniceros, recoger condones resecos
acudir al gimnasio 3 veces por semana que no se pierda el tono muscular
vestir buena ropa, zapatos, desodorante de marca
colgarse una cadenota de oro como las que usan los reggetoneros negros
gastar en ositos de peluche, perfume francés o siquiera calvin klein
restaurantes de moda, bebida suave, un barecito discreto
hotel que no parezca de putas para no traumarla, condones
crema vaginal por si no carbura pronto, en caso extremo
recitarle un puto poema que la relaje y la haga sentir
que no se trata simplemente de metérsela y vaciarse sino que la cosa
trasciende los sórdidos ámbitos del desahogo animal
-y un taxi al final de todo porque uno
ya está viejo y traqueteado y después de un palo
no es plan andar recorriendo la ciudad entregando mocosas en su casa-
dado lo anterior y detalles que me dejo en el tintero pero que de todos modos
representan un cúmulo mayor de engorros
desde hace un tiempo sólo ligo con viejonas mayores de 40 y tantos:
las abordo en la playa después de tomarme dos cervezas
les pregunto sin rodeos ¿estás casada, tienes novio, querido, perro adicto al cunilinguis?
la mitad dice que no a todo y acepta una cerveza
les pregunto luego ¿se te antoja coger?
la mitad dice que sí y les da igual si las llevas al marriot o te las coges
en uno de los cuartos que rentan por horas a dos cuadras de la playa
entonces compro más cerveza y nos vamos clavados a darle al asunto
me ahorro dos o tres semanas hablando estupideces por teléfono
arriesgarme a cárcel preventiva por perversión de jovenzuelas antojadizas
aguantar citas pendejas de dos o tres horas donde ni siquiera
te dejan meterle mano al culo mientras las oyes contar por enésima vez
lo neuróticas que están porque no encuentran en toda la ciudad
un puto vestido que las haga verse fabulosas en el bautizo de su primito
-entre otros engorros que se me siguen quedando en el tintero-
no me voy a casar ni busco una esposa guapa para presumir
en las reuniones familiares ni engendrar hijos hermosos con ella y un futuro feliz
o vivir una jodida historia de amor de telenovela tercermundista o siquiera
plantearme la posibilidad de tener una amante
-prefiero invertir mi tiempo libre en escribir mis jodidos poemas,
leer toda la novela nórdica negra que se pueda y rascarme los huevos-
simplemente voy a expulsar mi jodido chorro de semen y a quedarme en paz
prender un cigarrito y decirle a la tipa "nos vemos un domingo de estos"
limpiarme el pito con una punta de la sábana y aplastar
la colilla del cigarro en el piso mientras vuelvo a pensar
que cualquier culo ya sea viejo, de mediana edad o de 18
al final siempre me da las mismas cabronas ganas
de dormirme