Hombre amado
Diminutos hilos color negro azabache se posan en mi hombro,
Es tu respiración la que siento como un canto precioso y hondo.
Levantas la mirada suavemente como queriendo despertar de un sueño
Así observo la profundidad que me envuelve con tu velo risueño.
Frágil, sutil y dulce te describo en mi mundo que se cree pequeño,
Mas por dentro en esos jardines interminables, se erige un árbol de roble
Dibujándose en su tronco una resina impalpable y noble.
Ama mi corazón presente las noches que tu ilusión le regala,
Empapado en mil colores resplandecientes luce su vestido de gala.
Ya no llueve en su pradera y las luces han encandilado aquella quimera
Que parecía alejarse lentamente por momentos,
Ahora, mi amor contigo, ondulante como el viento.
Diminutos hilos color negro azabache se posan en mi hombro,
Es tu respiración la que siento como un canto precioso y hondo.
Levantas la mirada suavemente como queriendo despertar de un sueño
Así observo la profundidad que me envuelve con tu velo risueño.
Frágil, sutil y dulce te describo en mi mundo que se cree pequeño,
Mas por dentro en esos jardines interminables, se erige un árbol de roble
Dibujándose en su tronco una resina impalpable y noble.
Ama mi corazón presente las noches que tu ilusión le regala,
Empapado en mil colores resplandecientes luce su vestido de gala.
Ya no llueve en su pradera y las luces han encandilado aquella quimera
Que parecía alejarse lentamente por momentos,
Ahora, mi amor contigo, ondulante como el viento.